Antes de pensar en la estética, a la hora de escoger el vestuario de
nuestro bebé debemos asegurarnos de que su ropa cumple tres requisitos:
que sea cómoda, segura y práctica. Te ayudamos a elegir las prendas que
formarán el armario de tu pequeño.
Los bebés no necesitan demasiada ropa porque se le quedará pequeña enseguida. Lo mejor es tener pocas prendas, pero de buena calidad y
¡de su talla! En cualquier caso, es mejor que le quede grande a
pequeña, para que por lo menos el niño pueda moverse a sus anchas.
Tejidos
Elige los tejidos naturales (algodón, lino, hilo, batista...), sobre todo para las prendas interiores. Su piel es muy delicada y necesita telas suaves. La ropa exterior puede llevar algo de mezcla (fibra y lana o fibra y algodón).
¿Cómo lavarla?
Tenemos que ser muy cuidadosos con la higiene del bebé,
sobre todo los primeros meses, porque su sistema inmunológico aún no se
ha formado. Pero eso no quiere decir que haya que caer en la
exageración, especialmente cuando el bebé ya camina y se lo lleva todo a
la boca.
Incluso antes de que gateen, sus prendas se pueden lavar con el resto si resisten el agua muy caliente,
que elimina los gérmenes, y no se usan detergentes agresivos, lejías ni
suavizantes que puedan irritar piel. Lo que sí conviene es aclararla
dos veces para eliminar todos los restos químicos.
Fácil de poner
- Debe ser cómoda para él y para nosotros: que pueda ponerse y quitarse con facilidad.
- Los bodies y los petos tienen que tener un sistema de abertura con automáticos en la parte de abajo para poder cambiarle el pañal sin tener que quitarle toda la ropa.
- Los cierres más cómodos son el velcro, los corchetes y los automáticos.






















